Era una fría mañana de invierno, mientras me tomaba el café repasaba cada detalle a tener en cuenta de aquello que iba a suceder en unas horas.
Me dirigí hacia su casa, en pocos minutos llegué, llamé al timbre y me recibió con la mejor de sus sonrisas, como siempre...
Pasadas unas horas, me aseguré de que ella tomara mas vino que yo, mientras reiamos sin parar por mi cabeza pasaban miles de imagenes de lo que sucederia a continuacion. Pero claro, no me podia adelantar, tenía que salir todo al milimetro.
Cuando llegó la hora y ella estaba lo suficientemente bebida como para no darse cuenta de muchas cosas, me deslicé hacia la puerta de la entrada, cerrandola con llave.Bajé las persianas dejando la casa a oscuras, y encendí una pequeña luz de mesilla. Ella reia sin enterarse de nada, asi que aproveché la ocasión, retire los muebles hacia un lado y me dispuse a dibujar la estrella invertida, o lo que es lo mismo, la estrella de Satán. Cuando acabé de dibujarla, puse unas velas formando un circulo perfecto. Me volví a asegurar de que ella no se enteraba de nada, le decia que ibamos a jugar a un juego de niños. Total, estaba borracha ¿De qué se iba a enterar?
Puse la musica a todo volumen y pasé a la acción, me lancé hacia ella besandola con pasión, quitandole la ropa, me aseguré de estar dentro del circulo.Saqué la navaja que tenia en el bolsillo del pantalón y se la clave en el cuello, la sangre brotaba de la herida, pero aun no estaba muerta, asi que le asesté otra puñalada mas, mientras la navaja seguia clavada en su cuello, bebí de su sangre.Sintiendo una sensación inexplicable, pero que a la vez me gustaba. Ella gritaba, se agitaba e intentaba deshacerse de mi, pero nadie la iba a oir...Al fin dejó de moverse, y comprendí que habia acabado con su vida. Sonreí complacida.Dejé el cuerpo sin vida justo en medio del circulo, aun con las velas ardiendo, me quite el jersei que habia manchado su sangre y lo quemé, dejando lo que quedaba de el sobre el cuerpo, que acabaria quemandose tambien. Me fui silenciosamente, bajando un poco la musica, a esas horas de la madrugada ya no habria nadie por las calles ni por el edificio.
Poco tiempo despues de lo ocurrido, las noticias alertaban sobre un posible caso de crimen satánico, la policia se pasó varios meses buscando hasta dar conmigo en otra ciudad. Acabé confesando el crimen, me arrestaron y ahora aquí estoy, en una celda que huele a podrido, esposada y con cadenas para que no siga cometiendo mas rituales. Por que quien sabe, alomejor haria lo mismo con la gente de la carcel.